bpf
boletin de pastoral familiar

¡Bienvenido al blog del BPF!
Inicio / Home
Categorías
General (1) Sindicar categoría
"Estamos saliendo" (1) Sindicar categoría
Acontecimientos (3) Sindicar categoría
Ayuda en conflictos familiares (6) Sindicar categoría
Comentario familiar al evangelio (5) Sindicar categoría
Despertar la fe (5) Sindicar categoría
Editorial (7) Sindicar categoría
Educar a los hijos (6) Sindicar categoría
El arte de convivir (5) Sindicar categoría
En el nido vacio (6) Sindicar categoría
En la pérdida de un familiar (1) Sindicar categoría
Encuentros y Jornadas de Familias (4) Sindicar categoría
Los padres y el bautismo (6) Sindicar categoría
Los padres y el Colegio (5) Sindicar categoría
Los Padres y La Primera Comunión (6) Sindicar categoría
Movimientos familiares (4) Sindicar categoría
Noticias, webs y familias (2) Sindicar categoría
Oraciones (7) Sindicar categoría
Promover la familia (1) Sindicar categoría
Ruptura conyugal (3) Sindicar categoría
Vocación al matrimonio (4) Sindicar categoría
Sucríbete gratis
Recibe gratis el Boletín de Pastoral Familiar

http://familia.laiconet.com
BPF suscribete gratis
laiconet
Links de interés
Discursos del Papa en Valencia
Forum familiar
Archivo
Abril 2007 (12)
Febrero 2007 (16)
Diciembre 2006 (1)
Octubre 2006 (3)
Julio 2006 (1)
Mayo 2006 (11)
Marzo 2006 (2)
Calendario
<<   Mayo 2006  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     
Sindicación
Artículos
Comentarios

Mi Perfil

 

La comunicación en familia: entre padres y entre padres e hijos/as

El arte de convivir

El ser humano es eminentemente comunicativo y relacional. Ya Johnson y Johnson (1989) dicen:

"Desde el momento en que nacemos hasta el momento en que morimos, las relaciones son el centro de nuestra existencia. Somos concebidos en medio de relaciones, al nacer nos introducimos en relaciones, vivimos nuestras vidas dentro de relaciones. Dependemos de los otros para la realización de la vida misma, para sobrevivir durante uno de los periodos más largos de gestación del reino animal, para el alimento y el desarrollo cognitivo, para guiarnos en el aprendizaje de las capacidades esenciales requeridas para sobrevivir en nuestro mundo. También dependemos de ellos para la diversión, el entretenimiento, el confort, el amor, la confirmación y la satisfacción personal. Nuestras relaciones con otros conforman el contexto para todos los aspectos de nuestra vida".

A través de la comunicación nos relacionamos con los demás, damos y recibimos información, manifestamos lo que pensamos y sentimos, así como comprendemos lo que los demás sienten y piensan, creamos vínculos con los demás a medida que conectamos con ellos y compartimos con ellos ideas, actitudes, sentimientos, emociones, etc.

            Tiene unas reglas adecuadas a la circunstancia y  objetivos,  que le posibilitan los cauces operativos adecuados y en la que la actitud comportamental refrenda y matiza  el mensaje y la interacción que la comunicación conlleva.

En otro rango de cosas puede presentar diversas formas aunque nosotros vamos a circunscribirnos a dos:

COMUNICACIÓN VERBAL, la que se hace a través de las palabras.

            Y si en este sentido podemos entender que la palabra es el vehículo por antonomasia de comunicación, bien es cierto que no siempre es la más eficaz y/o relevante.

            Todo nuestro propio cuerpo es comunicación, como una fuente de la que manan infinidad de emociones.

COMUNICACIÓN NO VERBAL, la que se hace a través de cualquier otro medio que no implique la palabra, como la imagen, el gesto, la mirada, el EJEMPLO, que suele ser más importante de lo que imaginamos, etc.)

Tanto el lenguaje verbal como el no verbal implica matices que pueden alterar el contexo comunicativo. En este aspecto haremos mención del:

Lenguaje tonal,(muchas veces el tono es más importante que las palabras)

lenguaje gestual (los gestos, muecas, manos, sonrisas, etc. suelen mostrar las        emociones y sentimientos que tenemos dentro-"la cara es el espejo del alma"-)

lenguaje postural (la sensación de relación o tensión, ,etc. dan sensaciones diversas de aceptación o rechazo)

el situacional ( la situación física, la proximidad, el mobiliario, el espacio físico,etc. influyen notoriamente en el mensaje)

el kinestésico (Balanceo, rigidez, pasos, etc.)

           

De otra parte sabemos que el ser humano es fundamentalmente comunicador, de manera que puede decirse que es imposible que no se comunique (con la palabra, con el silencio, con el gesto, etc.)

Igualmente, la Comunicación no deja de ser una habilidad social cuya base se sustenta en unos pensamientos que no son innatos sino que se aprenden (Spivack y Shure):

-   Causal (Centrar el problema y concretar sus causas)

-   Alternativo (Buscar el mayor número de soluciones posibles)                      

-          Consecuencial (Prever consecuencias)

-          Medios-fin (Marcarse objetivos y escoger los medios más adecuados para su logro)

-          De Perspectiva (Ponerse en la "piel del otro")

Por otro lado sabemos que el ser humano interactúa en tres vértices:

PENSAMIENTO, SENTIMIENTO-EMOCION Y ACCION

Buscar el equilibrio entre estos tres vértices del mismo triángulo no siempre es fácil pero debe ser una meta a la que llegar tanto en la comunicación con uno mismo como con los demás.

Evidentemente la comunicación estará supeditada a la rigidez o permisibilidad  y características de sus miembros, a  su momento evolutivo y el de la familia, etc. pero no podemos olvidar unos condicionantes ya que como decía Montaigne "La palabra es mitad del que la pronuncia y mitad del que la escucha. Respecto a la eficacia del mensaje hay que considerar que, a más de lo que se dice hay que tener muy en cuenta cómo se dice y a quien se dice, y es precisamente en la buena sintonía de estas cosas que el diálogo se convierte en un gozoso éxito o en el más estrepitoso fracaso.

Otros condicionantes puede ser los "cómos" o maneras de afrontar el diálogo  y que son muchos, pero nosotros  vamos a centrarnos solamente en unos pocos:

-          Saber escuchar sin dejarse llevar por los propios prejuicios pero dejar que nuestros hijos "nos invadan" de una forma empática que nos haga sentir con ellos en comunión afectiva.

-          Buscar con benevolencia siempre el lado bueno del otro.

-          No "juzgar", porque sería un obstáculo a la comunicación real y  dejar de  "sobreponer nuestro propio esquema de valores"  en beneficio de la aceptación del otro con una actitud de mayor neutralidad.

-          Ponerse en lugar del otro e intentar comprender desde su prisma.

-          Facilitar un clima adecuado, en que los demás puedan sentirse cómodos.

-          Saber mantener un cierto distanciamiento ya que no hacerlo conlleva una identificación excesiva con el otro y una implicación excesiva en sus problemas.

-          Implicación serena, aunque profunda, pero sin el exceso que impida tener la lucidez necesaria para aportar una adecuada ayuda.

-          No contradecir lo que decimos sentimos o pensamos con hechos contrarios.

-          Saber reconocer que puede haber algo que no tenemos suficientemente claro  y necesitamos más tiempo para opinar sobre él.

En este sentido podemos del mismo modo plantear algunas sugerencias que pueden facilitar el diálogo:

-          La confianza mutua es imprescindible para el diálogo especialmente para el hijo, por lo que establecer un clima de este tipo es un paso decisivo.

-          Lo primero en el diálogo es buscar conjuntamente el centro del problema en vez de la solución.

-          No olvidar que lo importante es "entrenarnos" todos, pues educamos para la autonomía no para la dependencia.

-          Adecuar las respuestas a las circunstancias cambiantes del problema y a la peculiar forma de verlo de cada uno y desde esta perspectiva remontar el enfoque. La misma respuesta no siempre es buena para todo.

-          Escuchar, escuchar y escuchar, ayuda a sentir que se piensa conjuntamente y no se reduce solamente a dar indicaciones de lo que "hay que hacer".

-          Centrarse por ambas partes en una exploración del problema actual, evitando interferencias de otras cosas, circunstancias, etc.

-          Evitar hacer juicios de valor sobre los demás, solo analizamos hechos adecuados o no.("Esto solo te pasa a ti; tenía que pasarte; te lo dije 1,000 veces, etc,...)

-          Dejar que el otro sienta la sensación de que también influye en ti, que te puede hablar con claridad, incluso criticarte.

-          No pensar que "dando solo indicaciones" se establece un diálogo, pues muchas veces lo que hace es reforzar la dependencia o "acostumbrar a la misma perorata.".

-          No confundir el cariño, la confianza y el aprecio, con la realidad del problema, aunque su abordamiento no sea agradable.

-          Cuando hable con alguien y le ayude y oriente no es para demostrarle lo inteligente y capaz que usted es, sino para facilitarle que él encuentre la respuesta adecuada y sean capaces de  compartirla.

-          Si lo que hacemos es discutir solamente acerca de los hechos, nos alejamos de encontrar soluciones ya que el otro se atrincherará en sus posiciones y hasta es posible que  nos oculten situaciones que les pueda suceder en un futuro por temor a la incomprensión o a la crítica y el enfrentamiento, es decir nos "mantendrán contentos pero engañados".

OTRAS CONSIDERACIONES:

ALGUNAS RECOMENDACIONES:

-El diálogo es como un árbol que, si no se plantó en  temprana edad, difícilmente dará sombra cuando más se necesite y siempre necesitará que lo reguemos.

-En el trato con nuestros hijos, al igual que con los adultos,"las verdades que más nos interesan vienen siempre a medio decir" ,,conviene tirar sabiamente del hilo para que salga el "ovillo" y nuestros hijos no se replieguen en sí mismo pensando que sus problemas no nos interesan o no los comprendemos.

-Escuchar y hacer reflexionar es el máximo objetivo a conseguir. Por ello al menos el 70%º del tiempo debemos dejárselo a ellos, y evitar ponernos como ejemplo, juzgar,...

-El camino más largo empieza siempre por un primer paso, y es ese primer paso, el inicio, el más delicado en el diálogo. Por eso conviene una palabra amable, una pregunta inofensiva,¿Porqué solemos hablar tanto del tiempo en estas ocasiones?

-Conviene iniciar el diálogo con cosas que sean favorables y eviten actitudes defensivas. Si el hijo/a evita expresarse con claridad, o lo hace con evasivas no conviene forzarle insistiendo sobre el mismo tema. Seguro que habrá ocasión para ello.

-Si el timbre de voz es más bien grave, poco chillón, el ritmo lento, el tono amistoso, y se muestra interés por lo que se dice , estamos creando un clima muy apropiado para el diálogo.

-Comprobar que estamos entendiendo lo que nos dice  y lo que  decimos, repitiendo de vez en cuando a nuestra manera lo que hemos creído entender de lo que nos dice y comprobar si es realmente  como nosotros entendimos lo quiere hacernos entender. A veces hasta conviene reformular el problema, dándole otra lectura al mismo, o cambiando la narrativa.

-A medida que nuestros hijos crecen debemos irnos preparando a "consensuar", ya que el autoritarismo sería una barrera insalvable.

-Hacer una valoración posterior al encuentro de las palabras, las respuestas, los silencios, las resistencias,etc.

-No perder de vista que el final es también muy importante y conviene dar la sensación de haberlo pasado bien y de que hemos disfrutado de la confianza que nos mostró para hablar de estos problemas.

En momentos de alta tensión, cuando los nervios nos pueden traicionar  y el diálogo está en el límite, puede utilizar la TECNICA DEL TIEMPO FUERA para serenarse (Figura del baloncesto, cuando el entrenador solicita al árbitro la interrupción momentánea del partido)

Es una Técnica de pedir tiempo de reflexión cuando el momento hace sentir la sensación de pérdida de control. Se solicita salir de la habitación y retomar la conversación transcurrido unos minutos, o decidir aplazarla para otro momento si ello no es suficiente y no se dan las circunstancias de sosiego mínimas para retomar el diálogo.

Tal estrategia convendría "pactarla" como un recurso más para facilitar la buena comunicación.

      Y sin que podamos ni queramos dar el tema por agotado no debemos olvidar que las palabras no se las lleva el viento; siempre quedan de una u otra forma, pero como decía el poeta A. Machado "se hace camino al andar" y lo importante es que en este camino podamos acompañarnos todos de recodo a recodo, a su lado, sin ir delante ni detrás, recorriendo cada tramo con la ilusión puesta en que así le estamos facilitando a nuestros hijos el que se haga un buen caminante, capaz mañana de llegar por sí solo a horizontes no previstos en su discurrir por la vida.

Publicado por Juan Carlos Jorge, psicologo y Meritxell Díaz, 2 hijos el 21 de Mayo, 2006, 9:48 | Referencias (0)

 

 

Blog alojado en ZoomBlog.com